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Propuestas para las licitaciones de suministro (4 de 4)

licitacion-suministro-energia-electricaCuarto: variabilidad. Finalmente, como se expuso anteriormente, el mecanismo de las licitaciones de suministro fue ideado principalmente para lograr contratar el suministro de energía base. Es por eso que el mecanismo contempla el compromiso de suministrar una cantidad fija de energía al año. Para las unidades de base, esto no supone mayor inconveniente. Sin embargo, las tecnologías de mayor variabilidad, como por ejemplo la solar y especialmente la eólica, enfrentan un gran riesgo de mercado spot con ésta estructura de contratos. Como no pueden gestionar su producción (programar cuándo generar, como sí puede hacer una termoeléctrica o una hidroeléctrica de embalse), tienen que comprar los déficit y vender los superávit en el mercado spot, en el cual los precios son extremadamente volátiles. Esto puede implicar que con algunos meses deficitarios consecutivos que coincidan con elevados costos marginales, la empresa no sea capaz de responder a sus obligaciones financieras y algún acreedor solicite su quiebra. Éste riesgo de flujo de caja hace que los proyectos ERNC tengan mayores dificultades de conseguir financiamiento, aunque la rentabilidad de largo plazo sea adecuada.

Para abordar lo anterior, se sugiere incluir bloques de energía variable en las licitaciones de suministro. Actualmente, las distribuidoras suelen licitar bloques de suministro fijos que tienen una componente variable de 10%. O sea, la generadora que se adjudique un bloque tiene la certeza de que va a vender al precio ofertado, digamos 100 GWh/año. Pero la distribuidora le podrá comprar hasta 10 GWh/año adicionales al mismo precio si lo requiriese.

¿Por qué no considerar entonces bloques de suministro en el esquema de venta de la producción total? Ese tipo de contratos existen en otros mercados, por lo que no suponen una innovación radical, simplemente no está actualmente contemplado en el mecanismo de las licitaciones de las distribuidoras. El funcionamiento podría ser el siguiente: aparte de los tradicionales bloques fijos, se incorporan bloques completamente variables. Por ejemplo, una empresa oferta el 100% de la producción de su parque eólico a un precio fijo. De ésta manera, la unidad variable, probablemente ERNC, elimina el riesgo spot y mejora mucho sus opciones y condiciones de financiamiento.

Para cuadrar la oferta con la demanda, los bloques fijos siguen manteniendo la componente variable. Si los contratos ERNC aportan más energía, se compra menos componente variable a los contratos fijos, y viceversa. O sea, se propone que la componente variable de los bloques fijos no se destine sólo para absorber las variaciones de la demanda, sino que también para gestionar la intermitencia de la oferta. La participación de los bloques variables deberá permitir crecer la participación de las ERNC. Éstas deben pasar del 5% al 10% en 2024 según establece la ley 20.257, además del efecto de la renovación de contratos que amplía progresivamente el universo sobre el que aplica la ley ERNC. Dado lo anterior, parece razonable establecer que la cuota ERNC en las licitaciones sea el doble de la que se establece en la ley: 10% de energía variable inicialmente, cuya participación irá creciendo gradualmente hasta llegar al 20% en 2024.

Por otro lado, para darle certeza, competencia y compromiso a los contratos, se requeriría de tres precauciones adicionales: Para evitar el bloqueo de entrada de energía variable por parte de la energía base, las tecnologías gestionables que hagan ofertas por bloques variables, deberán al menos igualar esa oferta para los bloques fijos. O sea, no se permitirá un “dumping” en los bloques variables. Por otro lado, las tecnologías intermitentes que se hagan de un contrato variable deberán cumplir dentro de márgenes razonables las proyecciones de producción que tengan. O sea, si se oferta con un proyecto solar 50 GWh/año y se termina entregando menos de 35 GWh/año o más de 65 GWh/año, la generación en exceso o deficitaria será penalizada. En el reglamento se deberá definir para cada tecnología y eventualmente para ciertas zonas geográficas qué nivel de desviación diaria, mensual y anual será aceptable, y las multas en función del perjuicio para el sistema. Finalmente, los bloques variables se licitarán con los mismos precios techo que los bloques fijos, y si quedaran bloques variables desiertos, podrán ser completados incrementando las asignaciones de bloques fijos.

Esta cuarta medida puede ser abordada a nivel de reglamento. Sin embargo, para establecer rangos de variabilidad aceptada por tecnología, horizonte de tiempo y zona geográfica, habría que considerar asignar a la CNE la responsabilidad de crear y mantener un sistema de proyección eólico-solar, similarmente como actualmente monitorea la hidrología. Esto sí requeriría ser abordado a nivel de ley.

Conclusión

El conjunto de propuestas expuestas permiten reducir las barreras de entrada para nuevos entrantes, para proyectos pequeños, para tecnologías intermitentes y particularmente para las ERNC, pueden ser abordadas casi íntegramente a nivel de reglamento, lo que implica que se pueden impulsar con mucha agilidad, y no suponen costos adicionales para el sistema.

Por Renato Valdivia, cofundador y editor de Central Energía.

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