Dificultades en el desarrollo de la infraestructura eléctrica en el SIC
Diversos hechos ocurridos en las semanas recientes evidencian las crecientes dificultades que se enfrentan en el desarrollo de la infraestructura eléctrica nacional, particularmente en el Sistema Interconectado Central (SIC), donde vive más del 90% de
la población del país y donde se estima que la demanda de energía para los próximos trece años se duplicará, avizorándose la mantención de una condición de abastecimiento eléctrico precario y de precios altos.
Una primera dificultad tiene que ver con el retraso del desarrollo de la infraestructura de transmisión troncal. Efectivamente, el 23 de mayo reciente el CDEC-SIC declaró desierta la licitación de las líneas de transmisión troncal en 500 kV entre Polpaico y Cardones, y la licitación asociada al tercer circuito de la línea Charrúa-Ancoa 500 kV, retrasando el inicio de las obras en por lo menos cuatro meses más (además de las prórrogas de cinco meses en los plazos de entrega de documentos y apertura de ofertas), extendiendo así los graves problemas de congestión existentes hoy en el SIC.
Una segunda dificultad tiene que ver con las barreras que se están manifestando en el desarrollo de nuevas inversiones en generación eléctrica de base, de las cuales la suspensión del desarrollo del proyecto de Hidroaysén es sólo una muestra.
Licitaciones de Transmisión Troncal Declaradas Desiertas
El desarrollo de la infraestructura eléctrica necesariamente tiene que conciliar los nuevos aportes de centrales generadoras con el fortalecimiento de los corredores de transmisión que permitan transportar la energía generada a los centros de consumo. Esto tiene especiales particularidades en un país longitudinal como Chile, donde la geografía impone exigencias y restricciones para su desarrollo.
En ese contexto, Chile adoptó con la ley corta 1 un esquema de expansión planificada centralmente de la transmisión troncal, que aunque fue criticado por primeras etapas de expansión con una mirada miope de las necesidades, ha formulado en un ejercicio reciente un ambicioso plan de nuevas líneas con inversiones que alcanzan los mil millones de dólares.
Efectivamente, el 7 de mayo de 2011 fue publicado en el Diario Oficial de la República de Chile el Decreto Convocatorio N°115 que llamaba a licitación de las siguientes obras del SIC:
• Nueva línea Cardones – Maitencillo 2×500 kV
• Nueva línea Maitencillo – Pan de Azúcar 2×500 kV
• Nueva línea Pan de Azúcar – Polpaico 2×500 kV
• Nueva línea 2×500 Charrúa – Ancoa: tendido del primer circuito
• Nueva línea 2×220 Ciruelos – Pichirropulli: tendido del primer circuito
• Subestación Seccionadora Lo Aguirre: Etapa I
• Instalación de un CER en Subestación Cardones
• Nueva línea Cardones – Diego de Almagro 2×220 kV: tendido del primer circuito
La convocatoria tuvo mucha acogida a nivel internacional, presentándose ofertas de empresas de Brasil, Colombia, España, Israel, Chile y Perú, evidenciando el interés internacional por invertir en Chile.
El 23 de mayo de 2012 se informó que se declararon desiertas las licitaciones de las obras de transmisión en 500 kV, por errores en la entrega de la documentación por parte de las empresas participantes.
En particular, las líneas de transmisión del corredor 500 kV Polpaico -Cardones tienen como principal objetivo transferir energía desde el centro sur al centro norte del SIC, ya que se prevé un fuerte aumento en la demanda por el ingreso de varios proyectos mineros e industriales en esa zona. El sistema de transmisión actual posee limitaciones que no permitirían transferir los niveles de potencia demandados entre el periodo 2012-2017, por lo tanto, se deberá despachar generación local ineficiente a la espera de la instalación de las líneas de 500 kV. Por lo anterior, aumentarán los costos marginales en las barras del centro norte, situación que empeora con el retraso de las licitaciones.
Las empresas ofertantes poseían capacidad económica y técnica para elaborar las obras, sin embargo, por la entrega errónea de algunos documentos no se abrieron sus ofertas técnicas y económicas relacionadas, lo que impidió la adjudicación de las obras y, consecuentemente, provocó el llamado a un segundo llamado al proceso de licitación. De acuerdo a lo informado en las bases de licitación del primer llamado, a través de la Resolución Exenta N°304 del 13 de junio de 2011, el inicio de las obras se contemplaba para marzo de 2012. Actualmente, en las bases del segundo llamado (Resolución Exenta N°368 del 31 de mayo de 2012), el inicio de las obras se estiman para diciembre de 2012. Con ello, el proceso se ha visto retrasado en un plazo mínimo de nueve meses según lo planificado en un comienzo, extendiendo así los graves problemas de congestión indicados. No hay mayores antecedentes que expliquen las razones de esta lamentable situación, salvo errores administrativos de los oferentes que impidieron a la autoridad tomar una decisión, a pesar de lo urgente de la necesidad.
Mejores noticias surgieron en relación a otras obras de transmisión. El 25 de mayo de 2012 se procedió a la apertura de oferta económica del resto de las obras. El consorcio Saesa-Chilquinta ingresaría al sistema troncal tras aceptarse su oferta por las nuevas líneas 2×220 Ciruelos – Pichirropulli: tendido del primer circuito y Cardones – Diego de Almagro 2×220 kV: tendido del primer circuito. De igual manera, Transelec se adjudicaría las obras: Subestación Seccionadora Lo Aguirre: Etapa I y la Instalación de un CER en Subestación Cardones.
Si bien estas licitaciones, una vez adjudicadas, permitirán iniciar un proceso de reforzamiento de la infraestructura de transmisión, no se asegura una oportuna concreción de ella. Efectivamente, la historia reciente demuestra que el desarrollo de dicha infraestructura enfrenta dificultades en sus procesos de aprobación ambiental, otorgamiento de concesiones y de derechos de servidumbres, ley del bosque nativo, y ley de pueblos indígenas, que extienden sus periodos de puesta en marcha a horizontes de hasta de 42 meses. Si bien el gobierno envió al congreso una propuesta de ley para mejorar y agilizar el proceso de otorgamiento de concesiones, no hay señales claras de la aprobación de dicha iniciativa.
Dificultades en el desarrollo de la infraestructura de generación
Noticias negativas también han surgido en el ámbito del desarrollo de la infraestructura de generación, donde la eventual suspensión de la tramitación del estudio de impacto ambiental de la línea de transmisión que uniría las centrales de HidroAysén con la Región Metropolitana, anunciada por Colbún recientemente, es sólo un ejemplo. Un gran número de proyectos de generación está enfrentando dificultades o atrasos en su desarrollo, las principales causas son la judicialización de los procesos de aprobación, oposición de las comunidades cercanas a los proyectos, dificultades en los procesos de calificación ambiental, oposición de comunidades indígenas, negociaciones de servidumbres de paso de líneas de conexión, nuevas exigencias de tribunales, adecuación a nuevas restricciones de emisiones. Algunas de estas dificultades eran esperables, como los procesos de negociación de servidumbres, otros tienen una génesis mas reciente.
La Corporación de Desarrollo Tecnológico de Bienes de Capital presentó, en la reciente conferencia Elecgas 2012, un valioso catastro de los proyectos que han enfrentado o enfrentan dificultades, donde menciona las centrales Castilla, Punta Alcalde, Neltume, Pacífico, Eólico Chiloé, Eólico Arauco, Eólico Lebu Sur, Hidroaysén, Energía Austral, Energía Minera, Los Robles, Patache, Maqueo, RC Generación, RG Generación, y Barrancones, totalizando inversiones por 27 mil millones de dólares.
Existe gran preocupación en el país por esta situación, que no sólo anticipa eventuales problemas de abastecimiento por insuficiencia en generación, pero con toda certeza asegura mantener los precios de la energía eléctrica chilena como los más altos de la región.
Durante el mes de mayo de 2012 el costo marginal en la barra Quillota 220 kV alcanzó un valor promedio de US$ 248 por MWh (Figura 1), levemente inferior al registrado en abril 2012, cuyo valor promedio fue de US$ 269 por MWh (el más alto desde abril 2008). La disminución del 7,7% se debe principalmente al hecho que durante la última semana de mayo se despachó una mayor cantidad de unidades hidráulicas. Comparativamente, en mayo de 2011 el costo marginal alcanzó un valor promedio de US$ 221 por MWh.

Uno de los factores que explican el alto precio del costo marginal actual es el despacho de unidades diesel producto de la sequía que atraviesa la zona centro sur del país, donde se encuentra la mayor cantidad de centrales hidroeléctricas (durante el mes de mayo 2012 el aporte hidroeléctrico en el SIC fue de 28,5%, tal como se aprecia en la Figura 2). En ese marco, dificultades en el desarrollo de generación de base hidroeléctrica o térmica a carbón, como la correspondiente a las centrales con problemas, auguran soluciones alternativas con diesel, de rápida construcción y menores costos de inversión asociados, pero altísimos costos variables de operación.

Cabe mencionar que, si bien la zona centro sur posee una hidrología que varía fuertemente en el tiempo, dada la dependencia de las lluvias, agregando un escenario altamente probabilístico al despacho de unidades generadoras, la hidroelectricidad de Aysén presenta un comportamiento hidrológico más estable, dados los niveles fluviales de los ríos patagónicos a lo largo del año.
La discusión sobre el desarrollo eléctrico futuro se agudizó con el anuncio del 30 de mayo de Colbún de su recomendación a sus socios de suspender indefinidamente el ingreso del Estudio de Impacto Ambiental de la línea de transmisión que uniría las centrales de HidroAysén (51% Endesa y 49% Colbún), que totalizan 2750 MW, con el SIC. La empresa justificó su decisión señalando que el problema principal radicaba en la no existencia de una política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere, estimando que nos están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de esta magnitud y complejidad. La empresa argumentó que es misión de los poderes ejecutivo y legislativo el consensuar cambios institucionales y regulatorios necesarios para viabilizar los proyectos de generación y transmisión que se requieren para el desarrollo económico y social de Chile.
Si bien había consenso entre los agentes del sector que la discusión energética eléctrica había comenzado a tomar un cariz esencialmente político, donde muchas de las iniciativas de las partes se radicalizaban en posiciones gobierno-oposición, anticipando un entrabamiento de cualquier acción futura, el anuncio y la argumentación de Colbún emplazaron directamente al poder político ejecutivo y legislativo a encontrar los consensos para superar los problemas.
El gobierno citó rápidamente a una reunión con los principales representantes de las empresas eléctricas el viernes 8 de junio en La Moneda, encabezada por el Presidente de la República Sebastián Piñera y el Ministro de Energía Jorge Bunster, reunión donde se indicara que para la actual administración es de real importancia apuntar hacia una política energética de largo plazo basada en energía segura, independiente y económica. El gobierno ya había tomado la iniciativa el 2011 de formar la Comisión Asesora de Desarrollo Eléctrico (CADE), que le entregó diversas propuestas para encausar el desarrollo eléctrico en uno de mayor competitividad, mejores precios y sustentabilidad ambiental y social. Más aun, en base a esa propuesta y la de grupos parlamentarios, el 28 de febrero pasado, el Presidente de la República junto con el entonces Ministro de Energía Rodrigo Álvarez presentaron una Estrategia Nacional de Energía 2012-2030, basada en seis pilares fundamentales: crecimiento con eficiencia energética, despegue de las energías renovables no convencionales, el rol de las energías tradicionales, un nuevo enfoque en transmisión (carretera eléctrica), un mercado eléctrico más competitivo y un avance sostenido en las opciones de interconexión eléctrica regional.
Para avanzar en concretar las propuestas de la CADE y asentar los pilares de la estrategia nacional necesariamente se requieren cambios legales y cambios regulatorios, que deben ser propuestos por el poder ejecutivo, y consensuados con el poder legislativo, y eso estaba medianamente claro. Pero es justamente en ese ámbito donde no se evidencian avances significativos y donde el anuncio de Colbún produce el mayor impacto. Salvo la reiteración de la propuesta legal del ejecutivo de perfeccionar el esquema de otorgamiento de concesiones de transmisión, no se ha formulado nuevas propuestas de ajustes legales o reglamentarios. Si bien los movimientos sociales han cobrado creciente protagonismo en relación a los desarrollos energéticos, es finalmente la clase política la que debe aprobar o no el camino a seguir. Es un gran desafío, porque como se indicara, se ha polarizado mucho el debate y los temas energéticos se constituirán fácilmente en temas de campañas en las próximas elecciones municipales.
La discusión en la prensa se ha centrado en el nulo avance en la definición de la carretera eléctrica, uno de los pilares de la Estrategia Nacional de Energía. Pero sería peligroso centrar toda la atención en esa materia, toda vez que hay muchos otros aspectos, además de la transmisión, que están entrabando el desarrollo eléctrico. El gran desafío en la formulación de la carretera eléctrica es demostrar a los opositores de Hidroaysén que esta carretera se requiere, más allá de las necesidades específicas de ese proyecto.
Por Systep, consultora chilena altamente especializada en el campo de los estudios técnicos y económicos del sector energético.

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