image description

Inicio > Mercado eléctrico > Perspectivas del abastecimiento eléctrico en el SIC

Perspectivas del abastecimiento eléctrico en el SIC

SystepEl año 2011 fue complejo para el Sistema Interconectado Central (SIC), que concentra parte importante del consumo de energía del país. Distintos factores, como una sequía prolongada, retraso en la puesta en servicio de centrales y de infraestructura de transmisión, la quiebra de Campanario Generación, entre otros, pusieron en aprietos la operación y seguridad del sistema, generando cuestionamientos de parte de algunos sectores a la estructura y modelo del mercado y planteando la necesidad de ajustes a este.

Pese a que recién se va a cumplir el cuarto mes del año 2012, lo ocurrido hasta ahora, junto con las previsiones de organismos competentes, indican que es cada vez más probable que en el mercado eléctrico se vuelvan a ver altos niveles de precios, similares a los del año anterior. En este sentido, resulta clave la condición hidrológica en la zona centro-sur del país, donde se encuentra la totalidad de los embalses destinados a generación de energía, cuyo aporte resulta clave para reducir el costo marginal del sistema. En nuestra editorial de febrero revisamos las implicancias que podría tener el que se mantenga una condición de sequía en el SIC, lo que sin embargo hasta ahora es incierto. Esta incertidumbre se mantendrá hasta que comience la época de lluvias, típicamente entre los meses de mayo y junio. A lo anterior se debe sumar un nuevo retraso en el inicio de la operación comercial de las centrales Santa María I (Colbún) y Bocamina II (Endesa), cuya puesta en servicio se esperaba para los meses de abril y junio respectivamente, pero las empresas propietarias informaron que sólo lo harán a partir de junio y agosto, debido a problemas detectados durante las pruebas de puesta en servicio.

¿Qué tan factible es que estos altos niveles de precios se sigan repitiendo en los años venideros? Sería aventurado dar una respuesta categórica, pero es posible analizar las tendencias que se observan en los distintos segmentos del mercado en el corto, mediano y largo plazo. A la fecha, lo único claro es que, al ser el SIC un sistema hidrotérmico, deberemos convivir con años de abundancia y escasez en términos de la generación hidráulica, lo que es una característica de los ciclos hidrológicos de la zona centro-sur.

Alto crecimiento de la demanda

Se estima que en los próximos años la demanda de energía eléctrica va a crecer en forma importante, impulsada principalmente por nuevos proyectos mineros e industriales en la zona centro-norte del SIC. De acuerdo con proyecciones de COCHILCO, el consumo de energía sólo por parte de la minería del cobre aumentará en el SIC en un promedio de 7,4% anual, pasando de 7.854 GWh en 2010 a 16.063 GWh en 2020 (Figura 1).

Por otro lado, la CNE en su Informe Preliminar para la Fijación de Precio de Nudo de abril de 2012, estima que la tasa de crecimiento promedio de la demanda entre los años 2011 y 2022 será de 5,5%, pasando de 43.431 GWh en el 2011 a 78.625 GWh en el 2022 (Figura 2).

Tasas de crecimiento como las anteriores implican enormes exigencias de inversión en generación y transmisión, incluso si se atenúan parcialmente por acciones de eficiencia energética. Es importante mencionar que, si efectivamente en el SIC se mantiene una tasa promedio de crecimiento del 5,5% anual, la demanda de este sistema se duplicará en 13 años. Si se quiere mantener un margen de reserva de generación adecuado, lo lógico sería esperar que en el mismo plazo la generación siga la misma tendencia. Sin embargo, hasta ahora los grandes proyectos que estaban destinados a cubrir parte importante de este crecimiento se han visto retrasados por la presentación de recursos judiciales en su contra. Los casos emblemáticos corresponden a HidroAysén (2.750 MW) y Castilla (2.100 MW).

Judicialización de las inversiones en generación

En el caso de HidroAysén, a comienzos del presente mes la Corte Suprema rechazó los recursos de protección que se habían interpuesto en contra del proyecto, lo que al menos hasta ahora otorgaría luz verde a la construcción de las represas. Sin embargo, opositores al proyecto han asegurado que buscarán vías alternativas para evitar la construcción del proyecto, por lo que se vislumbra aún un largo camino por recorrer, considerando además que resta la tramitación ambiental de la línea de transmisión que permita inyectar la energía generada en el centro de carga del SIC.

Por otra parte, la Corte de Apelaciones de Antofagasta acogió en marzo de este año un recurso de protección presentado por opositores al proyecto Castilla de MPX, en el que se declara ilegal la resolución de la Secretaría Regional Ministerial de Salud que calificó a Castilla como industria de carácter “molesto” . Si este fallo es confirmado en la Corte Suprema, instancia a la que acudió MPX, implicará paralizar definitivamente el desarrollo de esta iniciativa, toda vez que en el intertanto el Consejo Municipal de Copiapó cambió el uso de suelo en el área donde se instalaría la central, permitiendo ahora únicamente proyectos que sean calificados como “inofensivos”. Por ende, si la Corte Suprema obliga a MPX a realizar nuevamente el proceso de calificación ambiental, ya no será posible la instalación de Castilla en el lugar en que estaba previsto. Aquí se identifica un conflicto central entre dos regulaciones que no conversan entre ellas, donde, existiendo un proceso nacional de evaluación de impacto ambiental de proyectos, interviene además un poder político local tomando decisiones ambientales. Entran en conflicto la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (Titulo 4° capitulo 14) con el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Estos son sólo ejemplos de problemas judiciales que han debido enfrentar en el último tiempo los generadores que buscan desarrollar nuevos proyectos en el SIC, sin importar la tecnología que utilicen. Es así como otras centrales como Campiche (carbón), Alto Maipo (hidráulica), o el Parque Eólico Chiloé (eólica), por nombrar algunos, han visto diferida su construcción y/o puesta en servicio por la presentación de recursos judiciales. Resulta preocupante que el rechazo a los proyectos de generación se transforme en algo sistemático, lo que afectaría seriamente cualquier política de desarrollo de la matriz de generación que se quiera implementar.

Lo anterior reviste especial cuidado si se considera que cada proyecto, para que resulte viable desde el punto de vista económico, requiere de condiciones especiales que sólo se dan en lugares específicos del país, no siendo posible instalar una central determinada en un lugar arbitrario. Así, una central a carbón requiere la cercanía de un puerto (o la factibilidad de construir uno en los alrededores) y de agua suficiente para los sistemas de enfriamiento; una central hidráulica requiere de un cauce con el potencial suficiente para la generación de energía; una central eólica requiere de vientos estables que se mantengan entre ciertos umbrales mínimos y máximos; etc. Es de vital importancia entonces lograr una armonía entre las demandas ciudadanas, el crecimiento económico del país, y la preservación de nuestro medio ambiente.

La creación de los Tribunales Ambientales debiese reducir los riesgos asociados a la judicialización de los estudios ambientales de la generación. Estos tribunales contarán con jueces especializados, lo que permitirá acortar los plazos ligados a estos procesos, además de centrar la discusión en el cumplimiento de las normativas vigentes. Del mismo modo, la creación de la Superintendencia del Medio Ambiente permitirá una fiscalización eficaz del cumplimiento tanto de los niveles de emisión como de las medidas de mitigación asociadas a cada proyecto, tarea que hasta ahora se encontraba disgregada en diversos organismos, lo que no siempre permitía mantener una comunicación fluida entre ellos.

Proyección de inversiones en generación

Si se analiza la posible evolución de la capacidad instalada de generación, queda de manifiesto la relevancia de HidroAysén o Castilla para el crecimiento del SIC. Las centrales que entrarán en operación en el corto plazo suman un total de 1.761 MW (Tabla 1), mientras que si se realiza un catastro de las centrales de magnitud relevante que podrían entrar en el mediano y largo plazo (sin considerar las centrales mencionadas), se tiene un total de 7.104 MW (Tabla 2), asumiendo aprobación de los proyectos en calificación ambiental. Existen entonces, sin esas dos centrales, 8.865 MW que se podrían instalar en los próximos años en el SIC, lo que resulta insuficiente para duplicar la capacidad neta actual del sistema, que es levemente superior a los 12.000 MW.

Se puede argumentar que la diferencia se cubriría con centrales de menor capacidad a las mostradas, lo que si bien puede ser factible, requiere del desarrollo de un número importante de proyectos de mediana y pequeña escala. Hay que considerar que se vislumbra que varias de las centrales que se encuentran en la Tabla 2 enfrentarían una oposición similar a la vista para HidroAysén o Castilla, reduciendo aún más el abanico de posibilidades de expansión. A lo anterior se debe agregar el efecto que tiene el factor de planta intrínseco a cada tipo de tecnología, ya que la cantidad de energía que puede aportar una central a carbón, hidráulica o eólica no es la misma, aunque tengan idéntica potencia instalada.

La pregunta es entonces, ¿podemos reemplazar estas megas centrales por otras? Más aún, las centrales que eventualmente las reemplacen, ¿tendrán efectivamente un impacto menor, en el amplio sentido de la palabra, y manteniendo los costos dentro de márgenes razonables?

Expansión de la transmisión

En el ámbito de la transmisión, el último Estudio de Transmisión Troncal identifica en forma clara los puntos del SIC que requieren ampliaciones de capacidad. Sin embargo, resultan preocupantes los plazos que se están manejando para el desarrollo de nuevas líneas. Un ejemplo reciente lo constituye el nuevo circuito de la línea de 500 kV entre Ancoa y Alto Jahuel, que actualmente construye Elecnor, y que de acuerdo a los plazos licitados debiera entrar en operación en julio de 2013, pero problemas principalmente con la gestión de las servidumbres necesarias para el paso de la línea han retrasado el proyecto cerca de un año y medio. Otras obras que ya se encuentran en operación, como la línea de 220 kV entre Nogales y Polpaico desarrollada por Transelec, presentaron retrasos similares en su construcción.

En este sentido, si bien se tiene clara la estrategia conceptual con la que a futuro podrían abordarse las expansiones del sistema de transmisión, como son las carreteras eléctricas (longitudinal y transversales) propuestas por la Comisión Asesora para el Desarrollo Eléctrico (CADE) y ratificadas por el gobierno en la Estrategia Nacional de Energía, no sería ilógico pensar que, de mantenerse sin cambios la normativa actual, en la práctica su desarrollo se vea entorpecido en forma importante, con el consiguiente impacto negativo sobre la operación del sistema.

Resulta fundamental entonces buscar mecanismos que permitan agilizar los procesos de construcción de nueva infraestructura de transmisión. En este sentido, serán importantes proyectos de ley como el impulsado por el Ministerio de Energía, que modificaría el esquema actual de tramitación de concesiones y servidumbres, permitiendo por ejemplo iniciar la construcción aún cuando no exista acuerdo en el valor económico que debe ser retribuido al propietario del terreno. Del mismo modo, se pueden explorar nuevas opciones, como estudiar la posibilidad de gestionar las servidumbres necesarias en forma previa a la licitación de las obras de transmisión troncal, despejando así el riesgo de atraso por tramitación de servidumbres por parte de la empresa adjudicada, contando por ende con plazos claramente definidos y sin que los costos por este concepto se terminen elevando más allá de lo presupuestado. Por supuesto que conceptos mas ambiciosos pueden introducirse bajo el marco de las carreteras eléctricas.

Por Systep, consultora chilena altamente especializada en el campo de los estudios técnicos y económicos del sector energético.

Categories: Mercado eléctrico
  1. Eduardo
    14/07/12 a las 19:20 | #1

    La inversión en los sistemas eléctricos (Transmisión, Generación y Distribución) esta considerada en las tarifas (a largo plazo, supongo, no soy experto) y las empresas “viven” de la rentabilidad y reciben la devolución de sus créditos de inversión, como correspondería en un sistema “privado de mercado”.-Por lo tanto los sistemas y equipos son de los usuarios que pagaron por ellas a largo plazo y el Estado sería el dueño eventual, como se usa en los sistemas democráticos. Por ello, no entiendo la razón de no poder usar los sistemas eléctricos por varias empresas afines, aunque exista una concesión particular de una red de distribución. Los monopolios de áreas geográficas sólo han permitido ocultar la verdadera acción de servicio requerida, ya que técnicamente reforzar las líneas, su alimentación de potencia y su protección (financiamiento para inversión), podrían ser efectuados por varias empresas distintas, una vez estudiados sus accesos a Transmisión.-El depender de una empresa (y de sus propios problemas de financiamiento, según su matriz de endeudamiento y criterio de uso de las utilidades) a creado problemas serios con la comunidad y debilitado su credibilidad social, exponiéndola a debilidad política. Sólo parece un problema de adecuar los contratos de concesiones y eso si es un problema de alta política de gobierno.-

  2. Eduardo
    14/07/12 a las 18:36 | #2

    El ciclo de generación diario requerido por el SIC y el futuro de construcción de grandes mineras, cada vez más necesarias, exige centrales térmicas a carbón, sin otra alternativa (excepto nucleares con bombeo nocturno, un sueño en Chile). La necesidad de puertos para el carbón obliga a centrales costeras en zonas más estrictas en su ubicación para obtener el “calado” (Capacidad) de barcos adecuado. Pero la demanda contra las costeras está basada en supuestos que no son reales o han sido exagerados enormemente: 1) en realidad el acceso a fierro en los muelles crea una concentración enorme de moluscos y jaibas que comen de la nueva abundancia de flora y fauna marítima que es atraída por la nueva mayor temperatura del área (2 a 3 ºC cada 15 años). 2)en realidad la descarga de “ácido” nocturno está relacionada con empresas mineras costeras y la pluma de sus chimeneas que, de noche, sin viento, cae sobre la vecindad inmediata agregada al soplado (de caldera) de generadoras térmicas a carbón, todos efectos corregibles por las empresas, los sistemas de despacho, o eventualmente los políticos y sus expertos asesores(si los usan).La necesidad de que las generadoras a carbón dispongan a su alrededor de un radio de control de 3 a 4 kilómetros de territorio es una necesidad cada vez más evidente, tanto por el almacenaje de carbón, las escorias o cenizas y sus efectos de “pluma” nocturnos.Los antecedentes de vientos, mareas y tsunamis son cada vez más conocidos para permitir una ubicación y diseño apropiados.- Todo eso es “enseñable” y la comunidad social mejor informada estaría menos expuesta al “lucro interesado” que se está extendiendo.-

  3. Eduardo
    14/07/12 a las 17:57 | #3

    La falta de capacitación previa a la comunidad social general a través de sus dirigentes sociales es un problema de larga data en nuestro pais, por causas solamente políticas, no económicas.-(El caso de los caminos concesionados y la falta de preparación previa de los conductores para su uso adecuado, que mata gente por usar la carretera como si estuviera dentro en Santiago, es un caso típico).- La coordinación de las fuentes energéticas para el uso dentro del ciclo diario de generación necesaria en el SIC explica la matriz de uso de las centrales eléctricas y el ciclo de sequías cada dos ciclos solares explica la matriz de tipo de centrales eléctricas necesarias a construir. Todo eso es “enseñable” y fácilmente comprensible, evitando que la comunidad lo comprenda como un simple problema de “empresa explotadora privada” y lo objete políticamente.-(Hasta los niños lo entienden).

  1. Sin trackbacks aún.