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Lagos y el liderazgo de Chile en ERNC, ¿es conveniente?

susana jimenezEn el documento “Chile 2030” el ex Presidente Lagos plantea lo que él llama los siete desafíos estratégico y un imperativo de equidad, exhortando al debate en torno al mismo. En su análisis insta al país a implementar políticas que reduzcan la desigualdad del ingreso pues postula que, una vez alcanzado cierto nivel de desarrollo, sería la manera de elevar el bienestar de la sociedad. Es supuestamente en este contexto que propone entre los desafíos pendientes el convertir a Chile en una potencia en energías renovables, lo que supone una política de Estado decidida en favor de este objetivo, tema que parece a lo menos discutible.

Ya en sus primeras líneas respecto de este desafío, el texto menciona dos aspectos contradictorios: por una parte, preocupa que la electricidad en Chile sea la más cara de América Latina, lo que constituye un obstáculo para la competitividad y, por otra, se propone que el país esté a la vanguardia de la lucha contra el calentamiento global, lo que motivaría – según el documento – promover las energías renovales no convencionales (ERNC).

Nadie duda que las ERNC aportan beneficios al ser fuentes limpias de generación eléctrica, reducen la dependencia de los combustibles fósiles y diversifican la matriz energética. Sin embargo, su desarrollo masivo es inviable por cuanto se trata, en general, de tecnologías que no son económicamente rentables, ya sea porque exigen altas inversiones, ofrecen una generación inestable y un bajo factor de planta y/o presentan una escala de desarrollo reducida.

Lo anterior no significa que las ERNC no deban ser fomentadas; por el contrario, el país tiene condiciones naturales favorables que hacen aconsejable que estas tecnologías mantengan alguna presencia en la matriz energética, adquiriendo los conocimientos necesarios para cuando el desarrollo tecnológico las convierta en alternativas competitivas respectos de las fuentes convencionales de energía.

Dada la actual desventaja de costos de algunas de las ERNC, se suele enarbolar otro argumento a su favor, cual es que Chile debiera liderar la batalla contra las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por la vía de privilegiar estas tecnologías. Pero, Chile contribuye ¡con apenas 0,25% de las emisiones mundiales! Difícilmente, las medidas que podamos tomar –que nunca están exentas de costos– tendrían una incidencia significativa en el concierto internacional, donde ni siquiera países como EEUU y China, responsables de más del 40% de las emisiones totales, han logrado acuerdos en esta materia.

Por lo demás, Chile cuenta con una matriz bastante limpia, puesto que las ER han contribuido con cerca de 45% de la generación eléctrica en los últimos 5 años. Las fuentes termoeléctricas, por tanto, han participado sustancialmente menos que en países como EEUU (72%), Alemania (65%) y España (61%), lo que no se condice con la visión fatalista de una matriz altamente “carbonizada” que pudiera perjudicar nuestro desarrollo exportador.

Lamentablemente, algunos discursos “venden” bien cuando el público general no dispone de suficiente información. Por tanto, resulta indispensable para el debate que se aporten datos objetivos para un análisis serio de costos-beneficio de las ERNC. Caso contrario, se arriesga terminar generando una externalidad mucho peor que la contaminación, cual es la postergación del desarrollo y superación de la pobreza.

Esta columna fue publicada originalmente en el Diario La Segunda, el 31 de marzo de 2011.

Susana Jiménez es Ingeniero Comercial y Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Magíster en Humanidades, Universidad del Desarrollo. Actualmente es investigadora del Programa Económico de Libertad y Desarrollo.

Categories: ERNC
  1. Renato Valdivia
    03/05/11 a las 14:44 | #1

    No entiendo bien la pregunta, los combustibles fósiles no se pueden acreditar como ERNC. @Andres Rodriguez

  2. Andres Rodriguez
    02/05/11 a las 18:46 | #2

    Renato
    Tu sabes que porcentaje de combustible contaminante esta autorizado para la ERNC sea ERNC
    lo expongo porque las emisiones de CO2 finales .
    @Renato Valdivia

  3. carlos
    13/04/11 a las 13:23 | #3

    No puedo dejar de mencionar una particularidad de las ERNC poco comentada en este artículo y que tiene una relevancia, cual es su estabilidad en el precio y por lo tanto un beneficio social a toda prueba; por otra parte comentar que con los precios actuales muchos proyectos se pagarán en forma anticipada. Cierto, lo seguro es que los precios de la energia bajen, pero considerando que esta tendencia es repetitiva, hoy en el corto plazo; no estoy tan convencido que estos proyectos no sean amigables con el mercado; dado que siempre se comenta que son inviables económicamente.

  4. Rory Jara
    11/04/11 a las 12:33 | #4

    En terminos estadisticos a nivel global la energia electrica es generada en un 40% a partir de carbon (recurso dominante) y en un 19% de gas. La biomasa aporta con cerca del 1% (2003). Se espera que para el 2050 el carbon pase a ocupar un 47% y que la biomasa aumente a mas del doble (todavia marginal). Este es el escenario mundial. En Chile el carbon ocupa un 32% en la generacion de energia electrica, la biomasa cerca del 7%, y la hidraulica un 32%. Es decir, el 39% de la energia electrica es producida con ER. El resto es por gas natural (2006). El 96% del carbon y el 75% del gas son importados actualmente en Chile. Chile necesita reducir en forma urgente su dependencia energetica y reducir el riesgo de interrupcion de su suministro energetico nacional, dos aspectos basicos en materia de seguridad energetica nacional y desarrollo. En en el corto plazo me parece coherente lo que se esta impulsando, esto es, fomentando el uso de gas natural licuado y de carbon, lo que esta disponible en lo inmediato. Las ERNC tambien pueden aportar y, como se menciona aqui, tienen mucho sentido para nuestro pais dadas sus condiciones geogaficas y naturales. Sin embargo, la situacion politica, de informacion detallada de recursos disponibles, y finalmente tecnologicas, imposibilita su uso en el corto plazo con impacto significativo. Sin embargo, son estas tecnologias las que a mi parecer debieran estar consideradas en una estrategia energetica de largo plazo para Chile.

  5. 09/04/11 a las 05:34 | #5

    Tan de acuerdo estoy con el comentario de Renato, que hasta siento que me plagiaron mi cabeza

  6. Renato Valdivia
    08/04/11 a las 09:56 | #6

    Llama la atención que se repita el argumento del bajo aporte porcentual de Chile de las emisiones globales de CO2 por parte de economistas. Ese dato no tiene ninguna relevancia. Lo que hay que mirar son las emisiones per cápita. Cada individuo tiene que cuidar de no aumentar excesivamente su aporte individual y ojalá reducirlo si está dentro de sus posibilidades. Probablemente un habitante de un país industrializado tenga mayores oportunidades de reducción que uno de un país en vías de desarrollo.

    El argumento del bajo aporte de Chile se podría dar vuelta de la siguiente manera: un país tan relevante en emisiones cómo EEUU, los estados menos contaminantes culparían a los más contaminantes. “Nuestro estado sólo emite 0,25% de las emisiones del país, no debemos hacer esfuerzos”. Dentro de los estados relevantes habrá una ciudad que plantee: “Nuestro condado sólo emite 0,25% de las emisiones del estado, no debemos hacer esfuerzos”. Y así sucesivamente. ¿Se entiende la lógica?

  7. Carlos Fuentes
    04/04/11 a las 13:10 | #7

    Si se mira desde la conveniencia del país las ERNC no tienen desventajas de costos, al contrario son mas baratas. Las plantas termoeléctricas son las mas caras por los costos para el país, salvo que no nos importen los problemas de salud asociados, la pérdida de territorios limpios en nuestro país, la contaminación del aire, del agua, del mar ¿ acaso todo eso no cuenta ?

    Respecto a que las ERNC son “inestables” en su generación eso es un mito. Pese a que es obvio que el viento y el sol no están siempre disponibles eso no impide que se complemente con otros tipos de generación ajustando la generación a la demanda. Por otra parte el gran futuro de la energía en Chile es la geotermia que es continua, no necesita materia prima, no depende del petróleo y es muy limpia.

    Por otra parte en el M.I.T. se ha descubierto una tecnología que combina los colectores electrovoltaicos solares con un mecanismo de electrólisis para generar hidrógeno y oxígeno en forma combinada, este y otros revolucionarios invento estarán disponible en pocos años mas por lo que lo razonable (para el país claro está) es postergar la construcción de plantas a carbón que nunca podrán ser limpias, provocan inmensos problemas de salud y de pérdida de patrimonio nacional y contaminan nuestro mar.

  1. Thursday, 14 de July de 2011 a las 09:34 | #1