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Árboles, cambio climático, energía y construcción

Hans GrosseConsiderando el último inventario nacional de Gases de Efecto Invernadero (GEI), el sector forestal captura cerca de un 22% de las emisiones de carbono (CO2 ).

Esta significativa contribución ambiental, puede aumentarse a casi un 30% plantando 500 mil hectáreas (ha) de bosques y manejando 700 mil ha de bosque nativo, considerando un uso combinado entre bioenergía y enriquecimiento.

Dicha incidencia en la captura de carbono, podría subir mucho más si se incorporan en parte o la totalidad de las alrededor de tres millones de ha disponibles para ser plantadas en el país y siete millones de ha de bosques nativos susceptibles de ser manejadas y rejuvenecidas. La dimensión de esta enorme tarea se aclara cuando se toma conciencia de que, hasta la fecha, Chile ha logrado plantar exitosamente 2,3 millones de ha, las cuales dan sustento a una industria maderera que permite ventas cercanas a los seis mil millones de dólares. Es decir se ha cumplido en términos de superficie a recuperar para los bosques alrededor de un 20 % de la tarea país.

Otro factor relevante a considerar es el enorme ahorro de energía que se produce al utilizar madera en vez de otros materiales, que perfectamente podrían ser sustituidos por material leñoso. Para fabricar un metro cúbico (m3) de cemento se requiere 13 veces más energía que para un m3 de madera y, análogamente, 213 veces para un m3 de plástico, 343 para un m3 de aluminio y 468 para un m3 de acero, comparaciones que hablan por sí solas. Las ventajas de utilizar madera se acentúan, si se considera que se trata de un recurso renovable que, al ser manejado sustentablemente, es producido con rendimiento sostenido, protegiendo suelos y cuencas.

Especialmente sensible en el consumo de los materiales mencionados es el rubro de la construcción, que en Chile usa madera sólo secundariamente, lo que es una contradicción para un país que cosecha industrialmente cerca de 40 millones de m3 al año, volumen que va en aumento al incorporar las plantaciones futuras. El terremoto de febrero puso en evidencia las enormes ventajas de la madera en la construcción por sus cualidades antisísmicas, a las que se agregan otras propiedades como la aislación térmica y los bajos costos. En Chile, existen abundantes muestras constructivas que avalan esta situación, como casas de madera en el sur, cuya fecha de construcción se remonta a más de un siglo, al igual que las construcciones de varios pisos en Sewell, al interior de Rancagua. Son ejemplos de lo que se puede lograr con madera para el largo plazo cuando se utilizan los métodos constructivos adecuados.

Durante el mes de agosto, se expuso en la Municipalidad de Vitacura, la “Casa Alemana”, una notable muestra de innovación energética que usa termo aislamiento al vacío por medio de paneles aislantes con distintos tipos de tableros de madera en gran parte de sus paredes, una alternativa de cierta sofisticación de alta eficiencia. Una opción barata de construcción es la muestra sueca denominada Svenska Hus, entregada después del terremoto como ayuda por una ONG Sueca; es una casa tipo “Lego”, construida con tablones de Pino radiata y que actualmente se encuentra en la ciudad de Penco. Las oficinas del Instituto Forestal (INFOR) en Concepción, representan, un modelo consolidado de costo intermedio, construido para el largo plazo, demostrando alta eficiencia energética y sin mostrar daño alguno a causa del terremoto. Las vigas laminadas instaladas para soportar estructuras en espacios grandes con requerimientos estéticos exigentes que se ven cada vez con mayor frecuencia. Son muestras nacionales iniciadas por el INFOR, que avalan que también en Chile se pueden hacer apuestas más atrevidas, como la construcción de edificios ecoeficientes de 10 pisos, como ya existen en Suecia.

Por Hans Grosse Werner, Director Ejecutivo del Instituto Forestal (INFOR).

  1. Andrés J. Forno
    01/06/11 a las 15:23 | #1

    Hans,

    Tal como indicas Chile tiene claras posibilidades de disminuir su ya grotesca huella de carbono fósil mediante el reemplazo de combustibles fósiles por material leñoso en muchas aplicaciones, pero esto no sucede porque no tenemos convicción sobre la existencia y magnitud del problema del calentamiento global y no existe concenso sobre la obligación ética y moral que tiene nuestra generación por preservar el planeta para las futuras generaciones.

    Todavía Chile tiene la posibilidad de ganar distancia en competitividad y empezar a descarbonizarse voluntariamente, pero cuando descarbonizarse sea mandatorio para poder comercializar nuestros productos, será mucho mas caro hacer el rebumping de una matriz energética altamente concentrada en generación termoelectrica y además, todos los países emergentes ya estarán en la misma carrera.

    Mientras los combustibles fósiles sean la fuente mas barata de energía, alguien continuará quemándolos, por lo que la única forma de reemplazarlos es subirles el precio en forma previsible, sostenida y por ley. Es por esto que adhiero a un impuesto progresivo y con devolución total a la gente, para el contenido de carbono de los combustibles fósiles.

    http://www.carbontax.org/introduction/#what

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