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Nuestra trayectoria de consumo de electricidad per cápita

estadisticaEl consumo per cápita de energía eléctrica ha crecido enormemente en Chile en las últimas dos décadas. De hecho, de 1990 a la fecha, esta cifra ha crecido más de 240%, un ritmo mayor que el crecimiento del PIB nacional en el mismo lapso. El cuadro a continuación muestra la trayectoria del consumo de electricidad per cápita de Chile y del resto de los países de Sudamérica. Es llamativo como Chile pasó del sexto puesto que ocupaba en 1971 al primer puesto el año 2007, mostrando la tasa de crecimiento más alta de la región.

Consumo de electricidad per cápita de Chile y Sudamérica

Consumo de electricidad per cápita de Chile y Sudamérica

Si este post terminara acá, uno podría quedarse con la idea de que Chile está llevando su nivel de consumo a niveles insostenibles. La imagen siguiente, sin embargo, debiera ayudar a entender por qué Chile tiene aún un amplio camino que recorrer en términos de nueva capacidad instalada.

Consumo eléctrico per cápita de Chile y una selección de países de la OCDE

Consumo eléctrico per cápita de Chile y una selección de países de la OCDE

Esta selección de países, por supuesto, es arbitraria. Como se puede ver en el ranking de países por consumo per cápita de electricidad, Islandia y Noruega son los número 1º y 2º respectivamente. Ambos presentan condiciones geográficas, geológicas y climatológicas excepcionales, por lo que se debe tener atención al compararse con ellos. Estados  Unidos, en la 11º posición mundial, exhibe también un consumo excesivo. Dinamarca, por otro lado, presenta uno de los consumos per cápita más bajo entre los países de la OCDE. Aún así, logra doblar el consumo per cápita de Chile (y ¡vaya que la fabricación de legos consume menos energía que la de cátodos de cobre!).

Estas imágenes permiten entonces, ahora con una perspectiva histórica, reiterar la idea que planteé en otro post: soy un decidido promotor de la eficiencia energética (incluso redacté un proyecto de ley al respecto), pero, a estas alturas del partido, es prematuro proponer un estancamiento del consumo de energía sin que ello implique, por ejemplo, que un segmento de la población pase frío en invierno. Y el corolario es algo que el mundo ambientalista no debiera perder de vista: podemos legítimamente oponernos a proyectos de generación particulares que consideramos excesivamente dañinos en relación al beneficio que prestan, pero no podemos esgrimir como argumento que Chile debiera apostar como la eficiencia energética como el camino para evitarlo. Estamos aún muy lejos de esta etapa.


Por Joaquin Barañao, cofundador y editor de Central Energía.


  1. Sebastián Leyton
    28/07/10 a las 13:11 | #1

    Estimado,

    muy buen artículo y mejor conclusión. Breve y directa al meollo del asunto, no como los de uno. Cuando tenga tiempo, le echaré una leída al proyecto que redactaste. Un abrazo, saludos

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