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Centrales nucleares: quién apaga la luz?

central_nuclearEs difícil oponerse a la implementación de la energía nuclear en Chile. El negro horizonte energético del país la hace aparecer como una alternativa limpia e inagotable: no altera los ríos, no echa humo ni afea el paisaje. A cambio de unos gramos de uranio, aportaría la electricidad que el país necesita, y apenas emite vapor de agua. Tiene sólo dos peros: el manejo de los restos radiactivos y el riesgo de un accidente nuclear. Cuando las cosas marchan bien, ambos pueden manejarse dentro de rangos razonables.

Pero los desastres ocurren. Todos los días nos enteramos de barandas que se desprenden, pájaros en turbinas, heparina mal etiquetada o plataformas petroleras desbocadas. Pero los accidentes nucleares son muy distintos. Después de un terremoto cualquiera sabe lo que hay que hacer: enterrar a los muertos y reconstruir la infraestructura. Pero frente a un desastre nuclear nadie tiene idea. Los muertos son el problema menor: lo grave son los sobrevivientes, incluso los que no han nacido. El paisaje mismo se vuelve inhumano. Quizá Rusia pueda darse el lujo de aislar un trozo de país y seguir adelante, pero nuestra geografía no permite eso.

Frente a esta duda razonable, la respuesta de los entusiastas nucleares es que toda la construcción y administración sería encargada a países desarrollados con vasta experiencia en el tema. Lamentablemente la experiencia de un país desarrollado no garantiza nada. Ejemplo: los submarinos atómicos HMS Vanguard (inglés) y Le Triomphant (francés) -ambos impulsados con reactores y portadores de 16 misiles nucleares cada uno- chocaron hace poco en el canal de la Mancha. Un almirante tranquilizó al público explicando que el accidente era comprensible, ya que esos aparatos están diseñados para que no los detecten. El analista naval Stephen Saunders concluyó que el error no fue técnico, sino de procedimiento.

Alguien podría argumentar que se trató de un escenario complejo, de una falta de comunicación natural en maniobras secretas o de un caso de incompetencia militar, pero, otro ejemplo: en el choque entre el satélite comercial Iridium 33 y el satélite ruso Cosmos 2251 no existía nada de eso. La trayectoria de cuerpos en el espacio es una de esas áreas donde la ciencia y la tecnología suelen predecir bien. Es más, el U.S. Strategic Command tiene la misión de prevenir accidentes, monitoreando los 18 mil objetos de más de 10 cm que orbitan la Tierra. Pero Rusia dijo que no había informado de la existencia del Cosmos 2251 porque estaba en desuso desde hace años. La respuesta de Iridium 33 fue aun más tranquilizadora: “Este evento tendrá mínimo impacto sobre los teléfonos de nuestros clientes”. Una respuesta de servicio técnico para un “evento” que dejó una nube de desechos de 600 trozos visibles. Un “evento” que de generar un efecto en cascada (el Síndrome de Kessler), dejaría el espacio inutilizable por generaciones.

Este accidente también podría atribuirse a fallas de comunicación entre países -error de procedimiento- o a simple irresponsabilidad comercial, pero la experiencia del satélite OCO -Orbiting Carbon Observatory- sugiere que no es así. Esta vez se trató de un experimento científico, sin presiones comerciales ni militares. Se planificó y construyó durante 9 años para aclarar la polémica sobre el efecto invernadero. Lamentablemente un problema técnico hizo que cohete y satélite estallaran y cayeran sobre las prístinas aguas de la Antártica, las mismas que pensaban proteger.

Podrán pensar que escogí con pinzas algunos eventos improbables; pero los tres accidentes que menciono ocurrieron el mismo mes (4, 10 y 24 de febrero del 2009). Concedamos entonces que shit happens (así en inglés, el término es muy usado en países desarrollados). Entendamos también que Chile ve frenado su desarrollo por una limitante energética y aceptemos que las plantas nucleares son una solución por considerar. Pero comencemos por aceptar que para prevenir accidentes nucleares no basta con construir bien las centrales. La mayoría de los accidentes son por “errores de procedimiento”.

Estamos demasiado acostumbrados a escuchar después del incendio que “Luchito quedó de apagar la estufa”. Es hora de que empecemos a creer en los procedimientos. Existe burocracia buena y burocracia mala; los procedimientos son burocracia de la buena: consisten en instrucciones precisas, elaboradas sin premura y con inteligencia para ser empleadas cuando no hay tiempo de reflexionar. La seguridad de los reactores no es un problema de construcción civil: son los cimientos culturales los que importan. Poco después de que se anunciara con orgullo que Chile comenzaba a producir yodo radiactivo en cápsulas (lo que nos ubica “a nivel internacional”), nos enteramos de que se perdieron 8 envases del elemento. Un vocero tranquilizó al público afirmando que no estaban seguros de si, efectivamente, faltaban 8 frascos o si alguien rellenó mal el formulario. No dudo que los franceses nos darán una buena central nuclear por nuestro dinero, pero ¿quién apaga la luz al salir?

La polémica por la responsabilidad de la Onemi avergüenza e incomoda, no sólo porque nadie ha detectado ningún error en los procedimientos, sino por el oportunismo político que rodea al asunto. Cuando dejemos de ver en cada error una oportunidad de colgar al adversario en la plaza pública y empecemos a ver los errores como oportunidades dolorosas pero únicas, habremos iniciado el largo camino de la madurez administrativa.

Hace meses que no oímos a los lobbistas de la energía nuclear: seguramente no les parece prudente hablar de centrales a un país en escombros. Pero el terremoto irá quedando atrás y entonces será el momento de tener muy presente el argumento de la inmadurez burocrática.

El riesgo no debiera inmovilizarnos, pero tampoco podemos salir alegremente a comprar plantas nucleares sin contar antes con la indispensable infraestructura intelectual y administrativa.

Creo en la ciencia, en la tecnología y en el desarrollo económico, pero no creo en nuestra madurez burocrática y no podemos hacer outsourcing de ella. Primero educación, primero una carrera de servicio público atractiva, primero un Estado técnicamente competente. Luego hablemos de juguetes de niño grande.

Por Beltrán Mena, profesor asociado de la Facultad de Medicina UC. Publicado originalmente en Qué Pasa, edición 2046, del 25 de junio de 2010.

Categories: Energía nuclear
  1. 02/04/11 a las 05:10 | #1

    Los riesgos de la energia nuclear son cero? No, tienes razon. Hay alguna tecnologia con riesgo cero? No. Hay alguna tecnologia en uso hoy en Chile que podria generar consecuencias catastroficas de fallar? Si, por ejemplo la hidroelectrica de embalse. Cuanta gente moriria si inesperadamente colapsara Ralco? Decenas de miles, sin embargo se construyo, porque no hay alternativas de riesgo cero. Y los embalses colapsan: la rotura del embalse de Buffalo Creek, en Virginia, mató a 125 personas en 1972; la caída del embalse de Malpasset en 1959, cerca de la Costa Azul francesa, mató a 423 personas; el colapso del embalse Banqiao, en 1975, mató a 26 mil personas en China, y 145 mil murieron después a causa de epidemias y hambruna.

  2. 24/03/11 a las 15:57 | #2

    Don Guillermo, se le escapo la Undimotríz. Galicia (España) se abastecerá netamente a base de este tipo de central. En Escocia ya llevan 25 Mw mediante el cada vez más accesible y eficiente sistema Pelamis. Sin duda este tipo de central es la que prefiero por su bajo impacto ambiental, de implementación y se pueden desinstalar “fácilmente”, sin mencionar potencial bruto de las costas de Chile, sobre 200.000 Mw.

    Ahora, pese a lo anterior, no estoy de acuerdo en instalar Una serpiente marina ó segmento sin antes arreglar cuentas con el sector Minero, que tiene una tremenda deuda con todos (fuera de sus inmensurables pasivos ambientales, cuoteos sin proyección, etc.) por su extremo consumo e ineficiencia, también les importa un rábano!

    atte,

    pd: me pregunto los mismo, ¿Cuándo tendremos un íntegro Ministerio del Medio Ambiente?

  3. Guillermo Rodriguez
    30/06/10 a las 02:05 | #3

    Pero cuanta razón tienes amigo mío….
    Que lastima q no estemos preparados…. para el progreso…

    Fíjate que ese es el tema,

    E. Nuclear… NO, no estamos preparados para administrarla….

    E. Solar…. NO, no nos hemos dado la molestia de evaluar de forma seria los recursos (MAPAS)

    E. Eólica… NO, tampoco lo evaluamos aun…

    E. Geotérmica…. por ahí va la cosa…. pero está bien evaluado… o a la chilena (con cariño)

    E. Biomasa….mmmmm… también podría ser…. pero los máximos por legislación son los apropiados???

    E. Mareomotriz…. aun a años luz… pero damos derechos de explotación a salmoneras…. gratis e indefinidos…

    Que pasa, por k no entra en funcionamiento el min. del medio ambiente???

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