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¿ER o ERNC?

central_hidroelectricaExiste una diferencia notoria entre las energías renovables y las no renovables. Las primeras, permiten abastecer la demanda humana sin “comerse el capital natural”, sólo viviendo de “los intereses”. Las segundas, son finitas, y saturan la atmósfera de gases que a nivel local aumentan la morbilidad y a nivel global ocasionan el cambio climático. Es por eso que Chile, como muchos otros países, ha tomado la decisión de incentivar activamente su desarrollo, aún a sabiendas de que el costo de la mayor parte de las tecnologías disponibles es aún mayor que en el caso de las no renovables.

Dicho incentivos, sin embargo, no debieran circunscribirse a aquellas que llevan el apellido de “no convencionales”; es decir, se debe incluir a las centrales hidráulicas de mayor escala, siempre en forma selectiva y, evidentemente, sujetas a un SEIA exigente. Procedo a fundamentar esta posición.

  • Todas las fuentes renovables, convencionales o no, presentan impactos ambientales. Las aspas de los molinos eólicos producen ruido e impactos escénicos, los paneles fotovoltaicos requieren grandes superficies y algunos de sus materiales son tóxicos, las centrales geotérmicas deben instalarse en lugares usualmente atractivos y poco intervenidos, etc. El impacto por unidad de energía generada puede ser menor para ciertos proyectos hidráulicos grandes que para ciertos proyectos de ERNC. Para generar los 950 GWh anuales que silenciosa y sustentablemente entrega la central Alfalfal, en el Cajón del Maipo, se requerirían 20 parques eólicos como el de Canela, con 220 molinos en total, o bien casi 1.600 hectáreas de celdas fotovoltaicas con un rendimiento como el de la planta de Beneixama, en España. ¿Cuántos conocen la central Alfalfal? Muy pocos, pues es prácticamente invisible.


    Central Alfalfal. ¿Alguien la conoce?

    Central Alfalfal, 950 GWh anuales. ¿Alguien la conoce?


    Pero el ejemplo más emblemático es Hidroaysén, la gran central hidráulica por antonomasia en el escenario chileno. Esta central generaría del orden de 18.430 GWh anuales. La mini central Ojos de Agua, por otro lado, es un ejemplo clásico del tipo de central a escala humana que se promueve desde la vereda ambiental. Esta central, ubicada en la cordillera de Talca, es capaz de generar del orden de 60 GWh anuales con sus 9 MW de potencia. La pregunta entonces es ¿Qué opción es menos invasiva? ¿Hidroaysén con sus 2.200 kilómetros de líneas de transmisión, o ¡ 307 ! centrales como Ojos de Agua, cada una con sus respectivas líneas de transmisión a las líneas troncales? No es para nada evidente

  • La frontera que separa a una central hidroeléctrica convencional de una no convencional es completamente arbitraria, y en Chile se definió como 20 MW. En el Mundo es límite más usual es 10 MW; en China, es 30 MW. La idea subyacente es que las grandes centrales suponen impactos sustantivos, mientras que las pequeñas centrales son menos invasivas. Esto dista de ser una norma. Si bien es cierto que la totalidad de los problemas mayores provienen de la grandes centrales (después de todo, ninguna pequeña central acabará algún rafting, desplazará comunidades ni liberará grandes cantidades de metano producto de la descomposición anaeróbica), es posible diseñar hidroeléctricas mayores con impactos mucho menores al que producirían un conjunto de microcentrales de potencia equivalente y sus líneas de transmisión asociadas. Por otro lado, el hecho de dar un trato preferente a las potencias inferiores a 20 MW crea un incentivo a los desarrolladores para forzar a las centrales de magnitudes similares a caber en esa categoría, aunque ello se aleje del óptimo económico. Por ejemplo, podría darse que en una localización con condiciones óptimas para una central de 25 MW se construya una de 18 MW para aprovechar las exenciones de peajes y el pago de multas por concepto de cuotas mínimas de ENRC, perdiendo con ello 7 MW para el sistema que resultaba natural aprovechar.

Una clara evidencia del relativo bajo impacto ambiental de las centrales hidroeléctricas es el rol protagónico que juega en los países líderes en materias ambientales. Tal como se muestra en la figura siguiente, la producción hidroeléctrica de 9 de los 10 países punteros en el Indice de Desempeño Ambiental 2008 de las universidades de Columbia y Yale está por sobre el promedio mundial de 16,4%, superando el 50% en 7 casos. El único país con una participación hidráulica bajo el promedio mundial es Francia, un país de geografía relativamente plana, que ha jugado casi todas sus cartas por la energía nuclear. Levemente más arriba de la media se encuentra Finlandia que siendo también plano, ha optado en gran medida por esa forma de energía.

Porcentaje de generación hidroeléctrica el año 2005 de los 10 países líderes del EPI (entre paréntesis el lugar en el ranking EPI)

Porcentaje de generación hidroeléctrica el año 2005 de los 10 países líderes del EPI (entre paréntesis el lugar en el ranking EPI)


Por Joaquin Barañao, cofundador y editor de Central Energía.


  1. 22/07/10 a las 16:17 | #1

    Cuando leo y analizo los terminos legales de los posibles efectos de esta u otra Ley de ERNC., me surgen muchas dudas, a quien estan enfocadas? queremos beneficiar a los ciudadanos o a las coorporaciones o grupos económicos?, creo que debemos pensar en pequeños productores de ERNC es decir particulares, pequeñas empresas y proyectos inovadores, tal es así que haciendo un resumen y dado que llevo muchos años diseñando y ejecuntando proyectos de energia limpia, la suma de producción de estos 71 proyectos en distintas comunas de mi región (Magallanes) a la fecha han aportado la cantidad de produccion limpia por este concepto considerando 4,5 años a un promedio de 1,5 kwh. hace un total no menos despreciable de 138,024 MW de ERNC ya producidos, sin que estos proyectos hayan recibido un centavo de beneficio o aporte del estado.

    Porqué? no incentivar hacer pequeñas plantas domesticas con bonos estatales reduciendo considerablemente la polución de particulas contaminantes al ambiente, con la incorporación de mini plantas con inversores Grid Tie que van aportando energía directa a la red, con impacto inmediato en las cuentas de Luz domiciliarias y obviamante la descarga de consumo del sistema interconectado central.

    Dá para pensar ojalá los legisladores considerente estas pequeñas y económicas ideas.

    Un abrazo para ustedes desde la Región de los vientos eternos

  2. Sebastián Leyton
    23/02/10 a las 10:56 | #2

    parece que me fui en la volada con el largo del comentario…

  3. Sebastián Leyton
    23/02/10 a las 10:56 | #3

    Estimado,

    un par de comentarios, en la primera ocasión que opino en este sitio.

    En primer lugar comparto contigo el análisis del impacto ambiental de las centrales hidroeléctricas versus las renovables. Quizás el mejor ejemplo gráfico se encuentra en una presentación de Hugh Rudnick para el CEP (Comentarios al estudio: Energías Renovables:¿cuánto nos van a costar?) de Enero del 2008, en que señala que una capacidad instalada 360 MW con generadores eólicos, se requiere un promedio cercano a 10.800 hectáreas, versus la central Pascua 1 que con 500 hectáreas afectadas tendría una capacidad instalada cerca de 450 MW. Obviamente, uno no se puede quedar solo con esa comparación , sino que basta mirar a Rapel (8000 hectáreas para 377 MW), pero da algo en que pensar.

    Respecto al tamaño de las pequeñas centrales de pasada, y definir si es ER, quizás se debe dejar de ver los criterios de capacidad instalada, sino que uno se debiese referir a los criterios contenidos en los MDL que son las que tienen un volumen de embalse menor a 3 millones de m3 y posee una altura de muro en bocatoma o embalse menor a 15 metros. De esta forma se toma no solamente las hidroeléctricas de pasada y se compatibiliza con los criterios de MDL, abriendo la posibilidad a obtener los beneficios de dicho sistema. Creo que haber caído en los límites de 20 y 40 MW fue un error de la 20.257, a pesar de que estos criterios fueron señalados durante la tramitación.

    Creo que al señalar que se evitan desarrollar las centrales de 25 MW se induce a un error para los que leen el artículo. Esto ya que en la 20.257 se dio espacio hasta los 40 MW, siendo regulado en el inciso final del 150 bis. Respecto al margen superior a 20 MW hasta los 40 MW existe la posibilidad de acreditar proporcionalmente la obligación ERNC. Creo que respecto a los peajes de transmisión, hay posibilidades de perfeccionamiento.

    Creo que es un error llamar a la 20.257 como Ley ERNC o que genera incentivos. Creo que faltó cuestionarse durante la tramitación de la ley, experiencias de los sistemas de feed-in tariff y cuotas. Creo que falta dar una visión integral a las ERNC (no solo desde el punto de vista eléctrico), con verdaderos incentivos que resuelvan las barreras a las cuales se encuentran enfrentadas con diversas medidas (beneficios tributarios por unidad inyectada, créditos, tramitación ambiental, normas de construcción, etc.), para eliminar la principal barrera que son los costos iniciales y que repercuten en la tarifa.
    Creo que un solo artículo como es el 150 Bis no puede resolver esta problemática. Además creo que hubo errores sustanciales en la tramitación, siendo el más grave el desconocimiento de los parlamentarios y Ministro Tokman del concepto del non bis in ídem (página 192 Historia de la Ley), por la cual se rechazó una indicación del Senador Horvath respecto a cumplimiento de la obligación ERNC. Sé que me fui por las ramas y quizás me da para escribir un artículo a futuro al respecto (si estoy escribiendo la memoria sobre ERNC obviamente tengo tema para opinar).

    Ahora, cerrarse a los proyectos hidráulicos es darle la posibilidad para nuevas centrales a carbón, con los efectos negativos que conlleva. No es que esté a favor de Patagonia sin Represas (los encuentro un poco hipócritas por algo que ya expliqué en Buzz), pero lo que más me preocupa de HydroAysén es la línea de transmisión y su trazado. Concuerdo contigo en el fondo de tu artículo, de que se debe dar una vuelta al concepto de ER a nivel legal y quizás generar mayores incentivos a la generación hidráulica.

    Un abrazo y en verdad felicitaciones por esta iniciativa, slds!

  4. Renato Valdivia
    23/02/10 a las 10:48 | #4

    Estoy de acuerdo con respecto que se debe generar energía renovable, más allá de si sea convencional o no. Sin embargo, los esfuerzos, tanto en Chile como en el resto del mundo, por impulsar las ERNC tiene un fundamento más allá de la lógica de la eficiencia de la generación. Si se promovieran las ER, sería más difícil que se desarrollen las ERNC, ya que frente a las grandes centrales hiroeléctricas, éstas no podrían competir en precio. Pero como los recursos hídricos son limitados, éstos no podrán abastecer indefinidamente el crecimiento de la demanda eléctrica.
    Por eso, se hace necesario subsidiar las ERNC para que alcancen un estado de desarrollo que las pueda hacer competitivas a futuro. Y siguiendo esta lógica, los incentivos tienen una duración acotada. En el caso de Chile, la ley ERNC (20.257) tiene una vigencia de 25 años. Los países que han adoptado sistemas de incentivos a la tarifa (feed in tariffs), como España y Alemania, contemplan en su ley una reducción progresiva del subsidio, año a año, para reflejar los avances esperados en reducción de costos de las nuevas tecnologías.

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